Una buena referencia para conocer los resultados a largo plazo de trasplante renal lo constituye el informe periódico de la red de trasplantes de Estados Unidos (UNOS). En un informe reciente que incluyó a más de 80.000 pacientes trasplantados la sobrevida global del injerto a 1 y 5 años fue de 89 y 60% para receptores de donante cadavérico y 95 y 80%, respectivamente, para receptores de donante vivo. En el caso de la sobrevida de los pacientes, ésta es mayor en los receptores de donante vivo de 98 y 90% a 1 y 5 años, comparada con 94 y 80%, respectivamente, para receptores de donante cadavérico (OPTN/SRTR, Reporte anual 2006).
Las cifras locales están representadas en el informe anual del Instituto de Salud Pública de Chile. En el anuario 2006 se registra una sobrevida actuarial del injerto a 1 y 5 años de 85 y 77% para receptores de donante cadavérico y de 92 y 84% para receptores de riñón provenientes de donante vivo.
Evaluación del Potencial Receptor
Teniendo en cuenta el limitado número de órganos versus el gran número de pacientes en diálisis se recomienda en general considerar activamente como candidatos a trasplantar a los pacientes con expectativas de vida de al menos > 5 años. Estimaciones señalan que alrededor de un 30% de los pacientes en un programa de diálisis crónica cumplen con estos requisitos.Las principales contraindicaciones médicas para trasplantar son las enfermedades crónicas, la infección y el cáncer. La inmunosupresión puede acelerar el crecimiento tumoral y afectar negativamente la historia natural de la enfermedad. Los pacientes con una infección activa no deben ser trasplantados por el riesgo de un cuadro séptico postoperatorio.
Los pacientes con HIV positivo continúan siendo en la mayoría de los centros una contraindicación para recibir un trasplante renal.
Todos los potenciales candidatos deben ser evaluados completamente antes de ingresar a la lista de espera de trasplantes para determinar el estado general del paciente y tratar potenciales problemas antes de la operación (Tabla 1).
La nefrectomía de riñones nativos en general no es un requisito necesario antes del trasplante. Se considera en casos de: infección crónica del parénquima con o sin reflujo vesicoureteral, cálculos infectados, riñones poliquísticos gigantes o complicados, proteinuria masiva e hipertensión renovascular no controlada.
MANUAL DE UROLOGÍA ESENCIAL
Dr. Pablo Troncoso C.
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